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(Enlarged Adenoids)

A menudo, las amígdalas y las vegetaciones se extirpan al mismo tiempo. Aunque usted podrá ver fácilmente las amígdalas de su hijo pidiéndole que abra la boca de par en par y mirándole la garganta, las vegetaciones no pueden verse a simple vista. El pediatra tendrá que utilizar un espejo de tamaño reducido o un aparato especial para poder verle a su hijo las vegetaciones.

Pero, ¿qué son exactamente las vegetaciones? Son una masa de tejido ubicada en el pasaje que conecta la parte posterior de la cavidad nasal con la garganta. Las vegetaciones, también denominadas adenoides y amígdalas nasofaríngeas, están separadas de las amígdalas propiamente dichas y su función consiste en filtrar las bacterias y los virus nocivos que entran a través de la nariz y fabricar anticuerpos para ayudar al cuerpo a luchar contra las infecciones.

Algunos médicos creen que las vegetaciones dejan de ser importantes a partir de los tres años de edad. De hecho, las vegetaciones se encojen en torno a los cinco años, y a menudo desaparecen casi por completo durante la adolescencia.

¿Cuáles son los síntomas de la inflamación de vegetaciones?

Puesto que las vegetaciones retienen los gérmenes nocivos que entran en el cuerpo, a veces se inflaman temporalmente mientras intentan luchar contra las infecciones. Hay diversos síntomas asociados a la inflamación de vegetaciones. Su hijo puede:

  • quejarse de que le cuesta respirar por la nariz
  • respirar por la boca
  • tener habla nasal, como si se tuviera la nariz tapada.
  • respirar ruidosamente
  • roncar mientras duerme
  • dejar de respirar durante unos segundo durante el sueño (lo que se denomina apnea del sueño)

Si el pediatra de su hijo sospecha que puede tener las vegetaciones inflamadas, es posible que:

  • le haga preguntas sobre los oídos, la nariz y la garganta, y luego le explore esas partes del cuerpo.
  • le escuche la respiración utilizando un estetoscopio
  • le palpe el cuello y la mandíbula.

Para tener una visión más detallada de las vegetaciones, es posible que el pediatra solicite que le hagan a su hijo una o varias radiografías. Si el pediatra sospecha que su hijo tiene infectadas las vegetaciones, es posible que le recete antibióticos por vía oral o tal vez una inyección de penicilina.

¿Cuándo es necesario operar?

Si las vegetaciones engrosadas o inflamadas siguen provocándole molestias a su hijo y la medicación no basta para impedir que se vuelvan a infectar, es posible que el pediatra recomiende extirparlas quirúrgicamente, procedimiento que se conoce como adenoidectomía. Es posible que el pediatra de su hijo recomiende esta intervención si el niño experimenta uno o más de los siguientes síntomas:

  • dificultad para respirar
  • apnea del sueño
  • infecciones recurrentes

Extirpar las vegetaciones es especialmente importante cuando la infección recurrente de vegetaciones provoca infecciones en los senos nasales y los oídos. La intensa inflamación de las vegetaciones puede interferir en la presión y el desplazamiento de los fluidos que hay en el interior de los oídos, lo que a veces puede conllevar pérdidas auditivas. Por lo tanto, los niños a quienes unas vegetaciones infectadas les provocan frecuentes dolores de oído y acumulación de fluido en el conducto auditivo pueden requerir que les practiquen una adenoidectomía, así como una intervención consistente en implantar unos tubitos en el tímpano para drenar dicho fluido.

Y, aunque las vegetaciones se pueden extirpar solas, si su hijo tiene también problemas en las amígdalas, ambas se pueden extirpar simultáneamente. La práctica conjunta de una amigdalectomía junto con una adenoidectomía es la intervención quirúrgica más frecuente en la población infantil.

¿Qué ocurre durante la intervención quirúrgica?

Las operaciones, por sencillo que sea el procedimiento implicado, pueden asustar bastante, tanto a los niños que tienen que someterse a ellas como a sus padres. Pero usted puede ayudar a su hijo a prepararse para la intervención hablando abiertamente con él sobre qué puede esperar. Durante una adenoidectomía y/o una amigdalectomía:

  • Administrarán a su hijo anestesia general. Esto significa que la intervención se realizará en un quirófano, y el anestesista controlará constantemente el estado de su hijo.
  • Su hijo estará dormido durante aproximadamente 20 minutos.
  • El cirujano accederá a las amígdalas a través de la boca abierta del niño —sin necesidad de hacer ninguna incisión en la piel externa de la garganta.
  • El cirujano extirpará las amígdalas del niño practicando una serie de pequeñas incisiones en el interior de la garganta y cauterizando (o sellando) luego los vasos sanguíneos.

Su hijo se despertará en el área de reanimación. En la mayoría de los casos, el tiempo total de permanencia en el hospital oscila entre cinco y 10 horas. De todos modos, los niños que tienen dificultades para respirar o presentan signos de hemorragia regresan inmediatamente al quirófano. Y los niños menores de tres años y los que padecen enfermedades crónicas, como trastornos convulsivos o parálisis cerebral, suelen pasar la noche en el hospital para estar bajo observación.

El período de recuperación tras una amigdalectomía suele ser de una semana o poco más, durante el cual se experimentan dolores y molestias en los músculos de la garganta afectados. Debido al dolor de garganta, probablemente su hijo preferirá comer alimentos blandos, como helados, pudines, purés y sopas.

Aproximadamente al cabo de una semana de la intervención, todo empezará a recuperar la normalidad. La zona intervenida se cerrara naturalmente, lo que significa que no hará falta preocuparse por quitar ningún punto. Existe una reducida probabilidad de que el tejido residual que queda sin extirpar se inflame, aunque esto raramente provoca nuevos problemas.

Tras la cirugía y el breve período de recuperación, los síntomas suelen desaparecer inmediatamente a menos que la inflamación sea muy importante, lo que puede provocar la recurrencia temporal de algunos síntomas.

Entender qué son unas vegetaciones engrosadas

Aunque algunos niños pueden necesitar someterse a una adenoidectomía, es importante saber que el engrosamiento o inflamación de las vegetaciones es normal en algunas personas. Si las vegetaciones de su hijo no están infectadas, es posible que el pediatra prefiera no operar porque a veces las vegetaciones se acaban encogiendo por si solas conforme se aproxima la adolescencia.

Revisado por: Aaron S. Chidekel, MD
Fecha de la revisión: octubre de 2007





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Nota: Toda la información incluida en este material tiene propósitos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnóstico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

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